| Desde el pasado mes
de octubre, la Conselleria de Salut de la Generalitat de Catalunya
dispensa gratuitamente y sin receta médica la píldora
del día después en 280 centros sanitarios de
Catalunya, una iniciativa que se ampliará en el mes
de diciembre y se hará extensible a los 509 centros
de atención primaria.
Entrevistamos a Manel Vives, Director General de Chiesi España,
laboratorio que comercializa la píldora del día
después, para preguntarle su valoración al respecto.
¿Cómo se valora desde Chiesi
el hecho de que la píldora del día después
se distribuya gratuitamente, como en el caso de Catalunya?
Muy positivamente, pero esto sólo ocurre
en algunas Comunidades. Las primeras fueron Andalucía,
Extremadura, Navarra... a las que recientemente se han unido
también Catalunya y Madrid.
Obviamente el producto en estas Comunidades es más
accesible a la población y, por tanto, desde nuestro
laboratorio creemos que representa una mejora, por lo que
nuestra valoración es, como decía, muy positiva.
Sin embargo aún queda camino por recorrer, porque en
el resto de España todavía no ha llegado esa
distribución gratuita de la que hablamos.
¿Esta mayor accesibilidad puede conllevar
riesgos derivados por un mal uso o uso indebido?
En absoluto. La accesibilidad debe ser entendida
como una ventaja para la población y nunca como un
inconveniente. Existen estudios que demuestran que no existe
abuso ni tampoco un incremento en la incidencia de enfermedades
de transmisión sexual relacionados con una mayor accesibilidad
de la píldora del día después.
En cualquier caso la contracepción de urgencia no debe
sustituir la prevención ni el uso de los métodos
anticonceptivos habituales. Se trata de evitar embarazos no
deseados, por ejemplo en el caso de rotura del preservativo.
En caso de necesidad, ¿dónde
se debe ir a buscar Norlevo, la píldora del día
después?
En aquellas Comunidades en las que el producto
no es gratuito, se debe adquirir en la farmacia, pasando previamente
a buscar la receta por la consulta, generalmente del médico
de atención primaria, del servicio de urgencias de
algunos hospitales o por un centro de planificación
familiar.
En las Comunidades en las que, como Catalunya, el producto
se dispensa gratuitamente, la píldora del día
después se facilita directamente en esos centros sin
pasar por la farmacia.
Ha dicho en los servicios de urgencia de algunos
hospitales... ¿por qué no en todos?
Porque hay centros que consideran que la posibilidad
de un embarazo no deseado no es una urgencia médica
grave, en comparación con los accidentados y el tipo
de pacientes con riesgo evidente de su vida que reciben a
diario un servicio de urgencias. Tampoco hay muchos centros
de salud abiertos 24 horas y, mucho menos, centros de planificación
familiar.
Por tanto hablamos de un producto gratuito
pero no siempre fácil de conseguir, sobre todo a según
que horas, ¿no?
Efectivamente. El producto es gratuito pero
no es tan accesible como a primera vista pueda parecer. A
nuestro entender la solución es muy sencilla: el producto
debería dispensarse en las farmacias sin necesidad
de receta. Es el lugar donde normalmente se dispensan los
fármacos y aunque sólo sea por número
de farmacias comparado con el de los otros centros, el producto
sería realmente mucho más accesible. En la mayoría
de países avanzados de nuestro entorno cercano funciona
así.
Gratuita y accesible ¿éste es
el objetivo final?
Creo que sí. Y aunque parezca que es
un producto dirigido a las jóvenes, debe ser accesible
para todas las mujeres, porque no sólo las adolescentes
tienen relaciones sexuales... Cada vez más, las sociedades
médicas insisten en que el riesgo de un embarazo no
deseado está presente desde la adolescencia hasta la
menopausia. La rotura de un preservativo, el olvido en las
tomas de la píldora, un parche anticonceptivo que se
despega, una expulsión de DIU, una relación
ocasional sin protección, le puede ocurrir a cualquier
mujer en edad fértil y no sólo a las adolescentes.
¿Existen alternativas a la píldora
del día después?
Rotundamente, no. En España sólo
está autorizado Levonorgestrel como contraceptivo de
emergencia. Antes de la autorización de Levonorgestrel
se utilizaban dosis altas de anticonceptivos convencionales,
pero las mujeres deben saber que esta práctica tiene
un riesgo de efectos secundarios importante y además
es tres veces menos eficaz que la píldora del día
después. En algunos centros, cada día menos,
aún se utiliza este método obsoleto, denominado
Yuzpe, y entendemos que es así por un motivo exclusivamente
económico.
¿Cree que las administraciones públicas
han antepuesto el criterio económico al criterio científico?
Obviamente el criterio utilizado ha sido el
científico y el de la calidad. No existe ninguna administración
que recomiende y/o utilice el método Yuzpe. Todas las
Comunidades emplean y recomiendan el único fármaco
autorizado para la contracepción de emergencia, que
es el Levonorgestrel. Además, el método Yuzpe
no está legalmente autorizado en España como
contraceptivo de emergencia.
Además de la píldora del día
después, ¿qué otros productos de investigación
ha desarrollado Chiesi?
Muchos, pero me gustaría remarcar dos
de ellos. Uno es Curosurf, un surfactante pulmonar que se
utiliza en los niños prematuros con distress respiratorio
y que ha salvado la vida de muchos de ellos en el mundo. Salvar
una vida y sobre todo la vida de un niño prematuro
siempre representa un motivo de gran satisfacción por
lo que en Chiesi estamos plenamente orgullosos de ello. Hoy
día hay muchos niños vivos gracias a Curosurf...
El otro producto, también muy interesante, es Artedil,
un antihipertensivo excelente, nominado a los prestigiosos
premios Galien 2004.
Chiesi
España
La píldora del día después: Por una segunda
oportunidad...
Es domingo. María y Juan, con 16 años,
deciden tener su primera relación sexual. Se les rompe
el preservativo. Saben que existe la posibilidad de tener
un embarazo no deseado y acuden al médico en busca
de una segunda oportunidad....
Ana, de 35, tiene pareja estable desde hace años y
utiliza anticonceptivos hormonales. Ayer olvidó una
de sus píldoras. No sabe si está protegida frente
a un embarazo no deseado, ni que tiene una segunda oportunidad...
El riesgo de quedarse embarazada sin haberlo planificado preocupa
también a Carmen, de 47 años. Pero tiene una
segunda oportunidad...
Actualmente en España más de 7 millones de mujeres
utilizan de forma habitual métodos anticonceptivos
en sus relaciones sexuales. Sin embargo, a pesar de la información
y el acceso a las diferentes opciones de anticoncepción,
todavía hay más de 3 millones de mujeres que
no se protegen frente al riesgo de embarazo no deseado.
La Organización Mundial de la Salud planteó
ya hace años el problema que constituye el riesgo de
embarazo no deseado, como un común denominador en todos
los países y decidió que, aunque cada año
se investiga sobre la mejora y desarrollo de nuevos métodos
anticonceptivos cada vez más eficaces, más seguros
y más accesibles, había que investigar también
en otra dirección: ¿qué hacer si se produce
un fallo en el método utilizado o si no se usa? ¿cuántas
mujeres más tienen que cruzar los dedos cada vez que
sepan que han sufrido un fallo o no han usado ningún
método anticonceptivo? Era preciso avanzar en la anticoncepción
de emergencia...
Levonosgestrel, un medicamento esencial
Por todo ello, se decidió crear un grupo
de trabajo en el que participaron las mejores organizaciones
de expertos en salud de la mujer, con objetivo de promover
la investigación y el desarrollo de un fármaco
capaz de prevenir embarazos no deseados en todo el mundo.
En 1998, la prestigiosa revista científica The Lancet,
publicaba los resultados de su investigación, que comparaba
Levonorgestrel frente al tradicional método de Yuzpe
(hasta la fecha la única opción en prevención
de embarazos), fruto de la combinación de anticonceptivos
hormonales convencionales. Los resultados fueron aplastantes:
Levonorgestrel (gestágeno presente habitualmente en
los anticonceptivos hormonales) reducía a un 1,5% la
posibilidad de un embarazo no deseado.
Este fármaco, compuesto por dos comprimidos que se
toman juntos y administrados dentro de las 72 horas posteriores
a la relación sexual sin protección o al fallo
del método anticonceptivo, consigue un éxito
en la prevención de embarazo no deseado del 95%, si
se toma dentro de las primeras 24 horas; del 85%, si se toma
entre las 24 y 48 horas; y de un 58%, entre las 48 y 72 horas.
Su alta eficacia va unida a una gran seguridad del producto,
ya que presenta tres veces menos reacciones adversas que el
método Yuzpe, asegurando una mejor absorción
del medicamento al presentar menos vómitos. Sólo
presenta una contraindicación: la hipersensibilidad
al propio componente Levonorgestrel. No existe ninguna otra,
dado que su mecanismo de acción actúa fundamentalmente
de dos modos: inhibiendo la ovulación y alterando el
endometrio del útero para evitar la implantación
del óvulo fecundado. Ni siquiera un embarazo es una
contraindicación ya que, si una mujer embarazada tomara
Levonorgestrel, seguiría adelante con el embarazo,
puesto que se trata de un producto no abortivo e inocuo para
el desarrollo del feto.
La Organización Mundial de la Salud decidió
entonces que, dada la alta eficacia de Levonorgestrel, la
gran seguridad que presentaba y su fácil forma de administración,
debía ser contemplado como Medicamento Esencial por
todos los profesionales médicos. Es decir, como un
medicamento básico, indispensable e imprescindible
para el fin contemplado, además de asequible en todo
momento y a todos los segmentos de la población. La
razón era clara: la prevención de embarazos
no deseados es una prioridad en todo el mundo, por sus consecuencias
económicas, sociales y, por encima de todo, humanas.
De este modo, las recomendaciones actuales de la OMS marcan
que, siempre y cuando exista Levonorgestrel, ése será
el fármaco de elección en anticoncepción
de emergencia.
Garantizando una mejor planificación
de la reproducción
Desde la publicación del primer estudio
sobre Levonorgestrel hasta hoy, el fármaco ha conseguido
estar presente en más de 50 países, cifra que
cada año va en aumento.
Dada la relación directa entre la eficacia del producto
y el tiempo de administración (“cuanto antes
mejor”), en la mayoría de los países se
ha determinado que la mayor cobertura sanitaria para garantizar
la accesibilidad al producto, pasa por dispensarlo directamente
en las farmacias, sin necesidad de receta médica. Así
ocurre en Francia, Portugal, Suiza, Bélgica, Reino
Unido o Dinamarca, lo que contribuye a aumentar la probabilidad
de tomarlo dentro de las primeras 24 horas, tiempo en que
la eficacia del fármaco es mayor.
Esta forma de dispensación, unida a un programa sanitario
que abarca desde el colegio a todos los profesionales médicos,
formando e informando sobre la sexualidad, los métodos
anticonceptivos en general y la anticoncepción de emergencia
en particular, son las armas con que cuentan estos países
para reducir sus tasas de abortos y garantizar una mejor planificación
de la reproducción, a la que toda mujer y toda pareja
tiene derecho.
En España, desde el año 2001, año en
que la Agencia Española del Medicamento autorizó
Levonorgestrel como anticonceptivo de emergencia, cualquier
médico tiene obviamente la facultad de prescribirlo.
Sin embargo, dadas las circunstancias en las que se suele
necesitar la anticoncepción de emergencia, lo más
habitual es que sean los Centros de Planificación Familiar,
médicos de urgencias y ginecólogos, los que
reciben más consultas sobre la prevención de
embarazos no deseados.
Uno de los aspectos que hoy en día más preocupan
a los profesionales es el posible mal uso o abuso de la anticoncepción
de emergencia. Al respecto, cabe resaltar que, estudios publicados
en países donde la accesibilidad a la píldora
del día después a través de las farmacias
es total muestran que las mujeres no abusan del fármaco,
ya que son conscientes de que es un método anticonceptivo
de emergencia y, por tanto, al que hay que acceder cuando
la emergencia está presente y en ninguna otra circunstancia.
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