Para contestar
a esta pregunta, la Unidad de Ciencias Neurológicas
-UCN- se dedica desde hace más de 10 años
al correcto diagnóstico y tratamiento de las
enfermedades neurológicas, ofreciendo un trato
individualizado, actualizado e intentando brindar una
rapidez en el estudio y manejo terapéutico de
los pacientes que acuden al centro. Hablamos con tres
profesionales de esta Unidad: el Dr. Víctor Fernández-Armayor,
Neurólogo, la Dra. Mª José Catalán
Alonso, Neuróloga y Especialista en Parkinson
y Trastornos del Movimiento y con el Dr. Juan Barios,
Especialista en Trastornos del Sueño y Vigilia.
Dr. Fernández-Armayor, ¿Cuáles
son las quejas o problemas más frecuentes por
los que se acude a la consulta de un neurólogo
como Ud.?

V. F-A.: En primer lugar, los dolores de cabeza, a los
que siguen los problemas de memoria, mareos y vértigos
y epilepsias.
Entre los dolores de cabeza, los más frecuentes
son las jaquecas o migrañas, existiendo, a día
de hoy, aproximadamente 2 millones de afectados en España.
De ellos, un elevado número se corresponde con
población joven o en etapa laboralmente activa,
lo que significa una limitación importante en
su calidad de vida, con repercusiones en el absentismo
laboral.
¿Qué otros tipos de problemas
en neurología general son motivo de consulta?
V. F-A.: La esclerosis múltiple, enfermedades
de los nervios periféricos y del músculo
y pacientes con secuelas de enfermedades vasculares
(hemorragias e infartos cerebrales), en las cuales,
el control y seguimiento en la consulta es muy importante
para la prevención de nuevos episodios.
Dra. Catalán, como especialista en Parkinson,
¿podría definirnos esta enfermedad?
MJ.C.: El Parkinson es la segunda enfermedad degenerativa
más frecuente del sistema nervioso en el mundo,
que suele afectar a personas en torno a los 60 años,
aunque también puede afectar a gente más
joven. Se manifiesta por lentitud en movimientos, rigidez,
temblor (que no necesariamente se da en todos los casos)
y problemas de la marcha y equilibrio.
¿Qué soluciones destacaría
para el Parkinson?
MJ.C.: Hoy en día existen muchos tratamientos
farmacológicos que pueden combinarse y mantener
buenas expectativas de vida, así como permitir
el desarrollo de una vida normal. Resaltar no obstante,
que cada tratamiento se ha de personalizar, según
sean los síntomas y situación de cada
paciente. En la actualidad también existe cirugía,
y la investigación es constante.
¿Podría hablarnos de otros trastornos
del movimiento?
MJ.C.: Sí, de otros menos frecuentes pero que
hay que tener en cuenta, como son: distonía,
tics y otras enfermedades que cursan con temblor, que
no son el Parkinson pero que también tienen tratamientos
específicos. En algunos de ellos funciona muy
bien la toxina botulínica, más conocida
como “botox”.
Dr. Barios, ¿Cómo definiría
los “trastornos del sueño”?
J.B.: Como fenómenos o enfermedades que ocurren
durante o en la vecindad del sueño, o bien modifican
su vigilia.
¿Cuáles son los principales trastornos
del sueño y sus tratamientos?
J.B.: Existen tres grandes grupos: insomnio (dificultad
para dormir), hipersomnia (necesidad de dormir fuera
de la noche) y parasomnia (fenómenos extraños
acaecidos durante el sueño como sonambulismo,
terrores nocturnos, bruxismo o ‘rechinar de dientes’...).
En total, se conocen hasta 300 patologías definidas.
Asimismo, lo que más preocupa es la apnea del
sueño, o dificultad para respirar, debido principalmente
a problemas de hipertensión, obesidad...Otro
problema no tan conocido es el de “piernas inquietas”,
con mayor incidencia en mujeres, que se caracteriza
por la sensación de dolor que se alivia al mover
las piernas.
Respecto a la soluciones, en caso de apnea recomendamos
perder peso o sino, el aparato CPAP (usado a la hora
de dormir). En último extremo está la
cirugía del ronquido.
En el caso del insomnio, lo mejor es adoptar una buena
higiene del sueño (acostarse a la misma hora,
no beber alcohol antes de acostarse, no hacer en exceso
ejercicio ni comer copiosamente ante de irse a dormir...).
Si ello no funciona, establecemos un reajuste conductual
(tomar medidas supervisadas, mediante una agenda del
sueño, seguimiento durante un mes...). Para aplicar
correctamente todo ello, disonemos aquí, en la
Unidad de Ciencias Neurológicas, de una Unidad
del Sueño y de pruebas como la polisomnografía
nocturna (durante una noche, el paciente duerme en nuestra
unidad). Cabe destacar que el uso de fármacos
en insomnio sólo lo aconsejamos en períodos
cortos y en casos puntuales.
Ya hablando del problema de “piernas inquietas”,
generalmente damos medicación (agonistas dopaminérgicos,
vía oral), muy eficaz.
Por último, ¿qué consejos
nos daría para dormir bien?
J.B.: Nada más sencillo como buscar un lugar
tranquilo y dormir hasta que uno se encuentre descansado.
Nuestro “termómetro” es si de día
rendimos lo suficiente, significará que habremos
descansado. ¿Cuándo dormir?, cuando uno
quiera o pueda; la siesta, por ejemplo, es muy saludable,
y si es corta -media hora- mejor.
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