| La fuente de Sant
Antoni, situada en las inmediaciones del parque del Montseny,
en concreto en la localidad barcelonesa de Sant Esteve de
Palautordera, suministra desde 1891 un agua de baja mineralización
que ha demostrado una excelente eficacia en regímenes
de adelgazamiento, en alimentación infantil y en el
tratamiento de problemas relacionados con el hígado
y vías biliares, estómago, intestino y riñón.

Miquel Ninou inició en el año 1962 la explotación
de este manantial mediante su empresa familiar, denominada
Aigua del Montseny, S.A., cuyo proceso productivo ha variado
muy poco desde entonces: se recoge el agua y se conduce hasta
un depósito subterráneo de decantación,
donde se lleva a cabo una primera separación de cualquier
posible resto de arena o residuo sólido que contenga
para, a continuación, proceder a la filtración
a través de un depósito que contiene carbón
activo, pasando posteriormente a la cámara donde se
realiza el contacto del agua con el gas de ozono.
Por último, se bombea al depósito principal
de 500.000 litros para su distribución al proceso de
envasado, con una producción anual de 90 millones de
litros de agua.
Ventajas del ozono
Aigua del Montseny, S.A. es una de las empresas
pioneras en España en la utilización del ozono
para la depuración del agua de manantial. El inicio
del uso de esta tecnología propia se remonta hasta
principios de la década de los 80, cuando la Dirección
de esta firma se encargó de buscar un método
moderno con el que pudiesen ofrecer al mercado un agua de
la máxima calidad.
De esta forma, AIGUA DEL MONTSENY está preparada con
ozono para asegurar su pureza, enriquecer sus propiedades
y realzar sus cualidades naturales. Al volatilizarse el ozono,
crea una cámara de atmósfera inerte entre el
líquido y el tapón del envase que no permite
de ninguna forma la proliferación de bacterias.
Otra ventaja destacada del tratamiento del agua con ozono
frente a otras alternativas es que no genera residuos y, por
tanto, no existe carga medioambiental, tratándose de
un sistema 100% eficaz y ecológico. Además,
su efecto es 3.000 veces más rápido que el del
cloro, no produce olor ni sabor, se transforma en oxígeno
a los pocos minutos y es un extraordinario bactericida, virulicida,
fungicida y algicida.
AIGUA DEL MONTSENY se envasa en vidrio y en plástico
con diversas capacidades con la finalidad de atender todas
las demandas del mercado, tanto la procedente del consumo
doméstico, que representa un 70% del total, como la
de los establecimientos de hostelería y restauración,
que ocupan el 30% restante. El área geográfica
que abarcan cubre sobre todo a la zona de Cataluña,
Baleares, Levante peninsular, Castilla-La Mancha, Extremadura
y Andalucía.
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