| Los cambios hormonales
que se producen durante el embarazo, el parto y el periodo
inmediatamente posterior, el puerperio, provocan algunas alteraciones
dermatológicas que pueden dejar huella en la piel,
como estrías, cambios en la pigmentación o arañas
vasculares. Muchas mujeres no aceptan estas modificaciones
cutáneas como algo normal, pero deben saber que pueden
prevenir en buena parte estos efectos con un tratamiento dermocosmético
adecuado, como la gama de productos Trofolastín, de
Novartis Consumer Health.
Los pechos aumentan de tamaño durante la gestación,
especialmente hacia el final. En los primeros meses se producen
las ramificaciones de las porciones terminales del tejido
glandular, al mismo tiempo que aumenta la vascularización
de toda la mama. Como consecuencia de ello muchas mujeres
experimentan molestias, irritación y fisuras en los
pezones, especialmente cuando inician la lactancia. El problema
se puede complicar con la aparición de abcesos debido
a la penetración de bacterias a través de las
grietas. “Puede ser razonablemente minimizado mediante
una higiene adecuada y la utilización de tratamientos
tópicos específicos”, señala el
doctor Miquel Carreras, director del Departamento de I+D de
Novartis Consumer Health.
Las alteraciones de la pigmentación también
son muy frecuentes. La gran mayoría de las mujeres
notan un incremento generalizado de la intensidad de la piel
durante el embarazo, aunque el cambio es más evidente
en las pieles oscuras. “Las zonas pigmentadas se oscurecen,
en particular a nivel de los pezones, areolas, zonas genitales
y en la línea media de la pared abdominal”, explica
el doctor Miquel Carreras. Este color más intenso puede
atenuarse después del parto, pero nunca la piel llegará
a tener su tono inicial.
En un 70% de las embarazadas, especialmente en las de piel
más oscura, aparece en la segunda mitad del embarazo
el cloasma gravídico, consistente en la aparición
de manchas solares en el cutis. Su distribución es
simétrica en los pómulos, alrededor de la boca
y en la frente. También puede producirse en mujeres
que toman anticonceptivos orales.
Como consecuencia del aumento de la secreción de estrógenos
se producen cambios vasculares en la dermis, como las “arañas
vasculares”, más frecuentes en pieles blancas.
Afortunadamente, suelen desaparecer después del parto.
Otras complicaciones son las varices y hemorroides, aunque
es más raro que se desarrolle una trombosis en las
venas profundas. Todo ello es debido al empeoramiento de la
circulación sanguínea, por lo que también
muchas embarazadas se levantan por la mañana con los
párpados, las manos y las piernas hinchadas, aunque
este problema disminuye a lo largo del día. “Sin
embargo, empeora por la noche en caso de poca actividad diaria
junto con muchas horas de pie, generalmente, por motivos laborales”,
indica el doctor Carreras.
Las fatídicas estrías
Un problema habitual, simplemente por el brusco
cambio de peso que supone el embarazo, es la aparición
de estrías. Son depresiones lineales y superficiales
de la piel que pueden presentarse en cualquier edad, pero
más en el embarazo, ya que entre el 75 y 95% de las
gestantes las suelen padecer. Aparecen básicamente
por dos factores: la distensión de la piel por el aumento
del tejido adiposo y conjuntivo y por la secreción
de hormonas esteroideas, que provocan la disminución
de las proteínas fibrosas.
En una primera fase, las estrías pueden tener un color
ligeramente violáceo. Después pasa a una fase
cicatricial en la que la epidermis se adelgaza y la coloración
evoluciona hacia el blanco nacarado.
Las estrías no tienen un tratamiento farmacológico
eficaz. Así que lo mejor es prevenirlas con una buena
hidratación. Sin embargo, no vale cualquier crema,
ya que se debe exigir que también combata la distensión
cutánea.
Otro problema común en el embarazo es el prurito o
picor, que afecta a más de un 20% de las embarazadas.
Es común hacia el tercer trimestre y frecuentemente
se localiza en el abdomen. Según el doctor Carreras,
“es probable que sea consecuencia de una excreción
anormal de ácidos biliares, inducida por el aumento
de estrógenos y progesterona”.
A cada problema, su solución
La gama de productos Trofolastín, de
Novartis Consumer Health dispone de tratamientos específicos
para estos frecuentes problemas en el embarazo.
La crema anti-estrías aumenta la actividad fibroblástica,
especialmente de la síntesis de colágeno y mejora
el tejido conjuntivo dérmico. Además aporta
nutrientes a la piel y favorece la microcirculación
dérmica. No sólo es recomendable usarla durante
el embarazo, sino también en la pubertad –etapa
en la que la que la aparición de estrías es
casi generalizada-, y en curas de adelgazamiento.
Trofolastín Cuidado del Pezón previene las grietas
de esta delicada zona gracias a sus propiedades hidratantes
y emolientes, aporta elasticidad a la piel y su composición
natural estimula la actividad celular y la cicatrización.
La crema hidratante tiene una alta capacidad de hidratación
con muy bajo contenido graso y un Factor 25 de protección
solar para cara y escote, que favorecen la prevención
del cloasma gravídico o manchas solares en la piel.
Trofolastín Reafirmante combate la flacidez y ayuda
a recuperar las formas perdidas, gracias a su acción
reestructurante y reparadora.
La gama Trofolastín se completa con la crema Lubricante
para combatir la sequedad en las zonas íntimas y el
Reductor de Cicatrices, que consiste en una serie de apósitos
adherentes de poliuretano que previenen la formación
de cicatrices hipertróficas y tienen una alta protección
frente a la radiación solar.
Protección solar infantil
Que el sol no sea su enemigo
¿Cuál es el protector solar más adecuado
para las pieles infantiles? ¿Debe ser diferente al
de los adultos? ¿Por qué es tan importante usar
protección solar en edades tempranas? Son cuestiones
que muchas madres se plantean cada verano y cuya respuesta
ha de dar el dermatólogo, aunque desde estas líneas
podemos indicar algunos consejos básicos.
Los protectores solares no sólo deben
proteger la delicada piel de los niños del eritema
solar o enrojecimiento, sino que también deben ayudar
a combatir los antígenos tumorales que pueden aparecer
como consecuencia de la radiación ultravioleta.
Las investigaciones en este campo han demostrado que el cáncer
de piel se gesta desde niños, ya que la exposición
solar recibida durante la infancia representa el 80% de la
que se recibirá a lo largo de toda la vida. Por tanto,
las quemaduras son mucho más peligrosas en niños
y adolescentes y son los padres quienes deben inculcarles
este respeto por el sol y tomar medidas. "Si nuestra
generación, los que estamos entre los cuarenta y los
cincuenta, fue la primera que tomó grandes dosis de
sol cuando éramos niños porque nuestros padres
desconocían lo malo que podía llegar a ser y,
por tanto, no se lo podemos reclamar, nuestros hijos sí
podrán hacerlo, y lo harán, porque hoy sabemos
que debemos protegernos y cómo hacerlo", indica
el doctor Miquel Carreras, director del Departamento de I+D
de Novartis Consumer Health.
No basta con aplicarles una crema solar cualquiera. En el
caso de los niños es importante que esta crema sea
muy persistente en la piel y resista al agua y la sudoración
y tenga como mínimo un Factor 25, aunque como en el
caso de los adultos, es mejor consultar a un dermatólogo
qué protección es la más adecuada a cada
tipo de piel. Si el excipiente de la crema es acuoso, la resistencia
al agua siempre es menor, por lo tanto, es recomendable un
protector solar con excipientes de fases externas oleosas
o de silicona. De todas formas, siempre es recomendable volver
aplicar el producto cada dos horas, ya que los niños
no paran nunca quietos y suelen volver al agua con frecuencia.
También hay que tener en cuenta el reflejo de la radiación
del sol, que en el agua es de un 10% y en la arena de un 25%,
lo que significa que incluso estando bajo una sombrilla los
niños pueden recibir los rayos ultravioleta y podrían
quemarse si no se les aplican filtros solares. Por ello, hay
que tener especial cuidado con los bebés y taparlos
con ropa ligera al ir a la playa, además de darles
crema solar en las zonas desprotegidas por la ropa.
No hay que fiarse de las nubes. La brisa, la humedad ambiental
o un cielo tapado modifican la sensación de calor y
se tiene la sensación subjetiva de que el sol no es
tan perjudicial. Falso. La radiación UV tiene el mismo
efecto y las cremas protectoras siguen siendo igualmente necesarias.
Por otra parte, existe la creencia de que una protección
solar excesiva puede ocasionar déficits en la absorción
de la vitamina D, pero estudios científicos echan por
tierra esta teoría.
Embarazada, usa protección elevada
Por oscura que sea la piel, la mujer embarazada debe tener
mucho cuidado con el sol, protegiéndose para evitar
la aparición del cloasma gravídico. Han de protegerse
siempre, incluso en invierno, con una crema como mínimo
de Factor 25 y un bajo residuo graso, adecuado a la secreción
sebácea que suelen tener las gestantes.
La protección solar para los pequeñines
de la casa
Es importante proteger al bebé desde el primer día
que salga a la calle. La línea FH Pequeñín
de Carreras responde a las necesidades básicas de protección
solar para los más pequeños: pantalla total;
muy resistentes al agua y al rozamiento; con propiedades hidratantes,
anti-inflamatorias y reparadoras. Además proporcionan
una protección que va desde extrema hasta alta protección,
cubriendo todas las edades del niño de una forma segura.
Hábitos recomendables en la playa y
la piscina
- Los bebés no deben tomar el sol, a
lo sumo se les puede sacar un ratito a última hora
de la tarde o primera hora de la mañana aplicándoles
protección especial y tapándoles con ropa y
sombrero.
- Deben beber agua abundante o zumos durante y después
de la exposición solar.
- Es necesario aplicar a los niños crema solar de modo
uniforme y en la cantidad adecuada, unos 20 o 30 minutos antes
de estirarse al sol (FH Pequeñín).
- No sólo deben protegerse con filtros solares en la
playa y la piscina, también cuando estén al
aire libre, incluso en las horas de patio en el colegio, en
las que el sol está muy alto y hay más peligro
de insolación en verano.
- El protector solar debe ser resistente al agua y a la sudoración,
ya que los niños se pasan buena parte del tiempo zambulléndose
en el agua, por lo que es recomendable aplicar el producto
aproximadamente cada dos horas.
Ayúdale a respirar
Los niños se resfrían una media
de seis a ocho veces al año en sus primeros cuatro
o cinco años de vida. Para ellos los síntomas
del resfriado son aún más molestos, ya que necesitan
la ayuda de un adulto para que les despeje la nariz. Rhinomer
y Narhinel son la solución para que respiren a pleno
pulmón.
Los resfriados comunes son mucho más frecuentes en
los niños que en los adultos, al menos hasta los cuatro
o cinco años, y los típicos síntomas
–estornudos, obstrucción nasal, rinorrea, fiebre-
resultan aún más molestos en los pequeños,
que ni comen, ni duermen, ni dejan descansar a sus papás.
Es muy fácil que los niños se contagien en guarderías,
parques o colegios, ya que hay más de 200 virus circulando
en el ambiente y sus todavía débiles defensas
no pueden hacerles frente. La contaminación atmosférica
y los ambientes cargados pueden empeorar la situación
al resecar todavía más sus delicadas fosas nasales.
Hay que tener en cuenta que los bebés respiran exclusivamente
por la nariz y, evidentemente, todavía no han aprendido
a sonarse, por lo que necesitan la ayuda de un adulto para
que les realice una correcta limpieza nasal. Un buen lavado
nasal drena las mucosidades, aumenta el bienestar del bebé
al permitirle respirar mejor y evita posibles infecciones,
devolviendo a la mucosa su humedad natural para que pueda
filtrar el aire. Con Rhinomer y Narhinel, la limpieza de la
nariz del bebé es mucho más fácil y menos
traumática para el niño. Rhinomer es una solución
de agua marina que ayuda a despejar las vías respiratorias
y Narhinel funciona como una perilla, pero con un sistema
más moderno y cómodo, que permite aspirar las
mucosidades.
Cómo realizar un lavado nasal
El lavado nasal es muy sencillo de realizar.
Se debe recostar al bebé de lado y colocarle suavemente
el aplicador en un orificio de la nariz y presionar. El efecto
es una nebulización suave, pero con una gran capacidad
de arrastre. La operación se repite en el otro orificio
nasal. Después de esperar unos 10 segundos se incorpora
al niño para que acabe de expulsar el agua junto a
las mucosidades y se sienta aliviado.
La válvula anti-retorno de Rhinomer evita que el agua
isotónica entre en contacto con gérmenes y que
el frágil sistema inmunitario del bebé se vea
afectado
Rhinomer no es un spray, por lo que no contiene gas propelente,
y el agua sale a temperatura ambiente. El producto se presenta
en dos presentaciones diferentes según la edad del
niño: Rhinomer Fuerza 1 (para bebés a partir
de 15 días) y Rhinomer Fuerza 2 (a partir de dos años).
Para extraer las pequeñas mucosidades que pueden quedar,
el aspirador Narhinel es el complemento ideal, ya que es muy
higiénico y seguro. La madre debe colocar la boquilla
en uno de los orificios nasales del bebé y el otro
extremo en su propia boca, aspirando suavemente y de forma
regular para destapar la nariz del niño. Con este sistema
se gana en eficacia, ya que las perillas tradicionales son
menos higiénicas (no tienen recambios y son difíciles
de limpiar) y si se presionan en exceso pueden romper algún
pequeño capilar. por el contrario, si se presiona poco
se puede enviar la mucosidad al fondo de la cavidad nasal,
que acumulándose puede generar infecciones.
Para futuras mamás
Rhinomer Fuerza 2 también es muy útil
para las futuras mamás, ya que un embarazada con problemas
en las vías respiratorias es mejor que no use tratamientos
farmacológicos por el riesgo de afectar al desarrollo
normal del bebé. Para realizar el lavado, basta con
introducir el aplicador en un orificio y presionar hasta que
salga el chorro de agua salina. El proceso puede realizarse
cuantas veces sea necesario, aunque la frecuencia recomendada
es de cuatro veces al día.
Rhinomer
- El contenido de Rhinomer en oligoelementos
favorece la regeneración de la mucosa nasal.
- El agua isotónica no irrita la mucosa.
- Hay varios tipos de presentaciones para niños: bebés
(Rhinomer Fuerza 1) y niños mayores de dos años
(Rhinomer Fuerza 2) adultos.
- Es estéril gracias a su válvula anti-retorno.
- No contiene gas, lo que permite al agua salir a temperatura
ambiente.
- Puede utilizarse desde que el bebé ha cumplido 15
días.
Narhinel, un producto básico en el botiquín
- Aspira las mucosidades de las fosas nasales
del niño de forma fácil y sencilla.
- Es un sistema higiénico ya que las boquillas son
desechables.
- Resulta cómodo para la mamá y el bebé.
- Se trata de un sistema diferente al de las perillas con
el que no hay peligro de enviar lasmucosidadades al fondo.
|