| ¿Cuándo
se puso en marcha su bufete profesional?
En el año 1983 inicié mi actividad profesional
como Abogado, prestando servicios de asesoramiento jurídico
y fiscal a empresas y particulares. Tras algunos años
de experiencia en la profesión, pude constatar
que la dinámica cada vez más compleja
del sector empresarial, unida a la especialización
de los staff directivos de las pequeñas y medianas
empresas y a la voluntad de éstas en orden a
mejorar las infraestructuras y crear estrategias para
competir en los mercados internacionales, hizo aumentar
notablemente la necesidad de las empresas de obtener
un asesoramiento integral y de calidad capaz de ayudarles
de forma efectiva y eficaz a lograr sus objetivos. En
este cometido se crea a principios del año 1993
la Sociedad Bufete Jurídico-Fiscal Barrufet Olivart,
S.L., la cual supuso una ampliación cualitativa
y cuantitativa de los servicios profesionales prestados
originariamente en mi despacho a título individual,
incrementando las áreas de especialización
a los ámbitos jurídico, fiscal, laboral,
contable y financiero.
¿Cómo definiría su trayectoria
hasta ahora?
La trayectoria de nuestro Bufete ha sido siempre ascendente
durante estos veintidós años de andadura
profesional, contando en la actualidad con más
de quinientos clientes entre empresarios autónomos
y pequeñas y medianas empresas, así como
con un sólido grupo de profesionales capaces
de prestar un servicio integral de calidad a las empresas,
tanto en el orden estrictamente jurídico, como
en el fiscal-contable, laboral y financiero.
¿Cómo está estructurado
el bufete?
Nuestro despacho se encuentra dividido internamente
en varios departamentos o áreas de especialización.
Por un lado tenemos el Departamento Jurídico,
compuesto por dos abogados con amplia experiencia profesional:
yo mismo, que estoy especializado en derecho mercantil
y fiscal, y Dña. Rosa-María Perera Llop,
especializada en derecho civil y penal de empresa. Al
frente del Departamento Laboral se encuentra la Diplomada
en Relaciones Laborales Dña. Carmen Borrell Aubach
y en el Departamento Fiscal-Contable la Economista Dña.
Begoña Monyarch Carrera. Estas personas dirigen
un equipo humano compuesto en la actualidad por siete
personas.
¿Qué ventajas ofrecen frente
a otras firmas del sector?
Nuestra ventaja sobre otras empresas del sector está
constituida fundamentalmente por el concepto de asesoría
integral de la empresa que nosotros ofrecemos a nuestros
clientes. Hoy en día tomar decisiones empresariales
sin valorar previamente todas las repercusiones que
de ello puedan derivarse para la empresa constituye
un riesgo importante. Muchas veces adoptar una medida
que en apariencia puede ser válida para resolver
con acierto una cuestión de carácter jurídico,
por ejemplo, puede generar a la empresa problemas en
otros aspectos propios de su actividad, ya sea en el
orden laboral, fiscal, penal, etc. En nuestro despacho
procuramos analizar los problemas del cliente desde
todas las perspectivas relacionadas con nuestros ámbitos
de especialización, de manera que la solución
que le proponemos sea la más coherente y menos
perjudicial para su empresa en el máximo de aspectos
posibles. Por ello, nuestros clientes gozan de un asesoramiento
de mayor calidad sobre otros despachos que continúan
ejerciendo desde una perspectiva más tradicional
y menos acorde a la realidad actual.
¿A qué tipo de clientes prestan
sus servicios?
Los clientes de nuestro despacho son en esencia pequeñas
y medianas empresas, en su mayor número con actividad
económica dentro de la provincia de Lleida, aunque
nuestro despacho presta también servicios de
asesoría a empresas con centros de trabajo en
las provincias de Barcelona, Tarragona y Huesca. Nuestro
mayor grupo de clientes lo constituyen empresarios individuales
autónomos y sociedades mercantiles con una plantilla
media de cinco trabajadores asalariados, aunque un diez
por ciento de nuestros clientes son empresas con plantillas
superiores a cien trabajadores.
¿Cómo definiría su filosofía
de trabajo?
Nuestra única meta es conseguir siempre que
nuestros servicios supongan la máxima satisfacción
del cliente y, sin duda alguna, el mejor agradecimiento
a la calidad de nuestro trabajo lo constituye el logro
de ese objetivo. Nuestro Bufete jamás ha destinado
una partida presupuestaria a la publicidad, pues han
sido los propios clientes quienes han recomendado nuestros
servicios a otras personas cercanas a su empresa o círculo
de amistades, hecho que para nosotros constituye el
mayor reconocimiento a nuestra labor.
¿Cuáles son sus objetivos de
futuro?
Nuestro mayor objetivo es seguir en la misma línea
que hasta la fecha presente nos ha caracterizado, que
no es otra que la mejora constante de nuestro servicio
al cliente. Invertimos especialmente en la preparación
de nuestros profesionales y asimismo en las infraestructuras
que permitan mejorar nuestra relación habitual
con los clientes. En este último aspecto cabe
destacar nuestro próximo traslado a un nuevo
edificio de oficinas cuya estratégica situación
(frente al edificio de los Juzgados, a escasos metros
de la T.G. de la S. Social y de la Agencia Tributaria
y próximo a dos parking públicos) y sus
modernas instalaciones no cabe duda que mejorarán
notablemente nuestro servicio y la comodidad del cliente.
¿Cuál es su visión actual
del sector?
En nuestra opinión los profesionales que operan
actualmente en este ámbito están bien
preparados y los servicios, en términos generales,
son de calidad. Sin embargo y como nota negativa, hemos
de destacar la continua proliferación del intrusismo
profesional, el cual empaña casi siempre la buena
imagen del sector. La falta de una regulación
legal específica sobre los requisitos profesionales
que deben reunir quienes pueden ejercer la actividad
conocida vulgarmente como “asesoría fiscal”
es un perfecto caldo de cultivo para el intrusismo.
Resulta paradójico que para el ejercicio de cualquier
profesión liberal relacionada con el sector sea
obligado, entre otras cosas, estar en posesión
de un título universitario, cuando en realidad
se tolera el ejercicio de la asesoría fiscal
a personas que carecen de titulación o preparación
alguna, con los graves riesgos que ello conlleva. Respecto
al futuro del sector, es obvio que la cada vez más
compleja actividad empresarial obliga a cualquier empresa,
por pequeña que sea, a disponer de un mínimo
asesoramiento profesional, ya sea para gestionar eficazmente
sus relaciones con las diversas Administraciones Públicas,
ya para mejorar las decisiones propias de su actividad
habitual. En nuestra opinión, estas circunstancias
auguran un mayor auge del sector. Buena prueba de ello
lo constituye la reciente confección por parte
del Ministerio de Justicia de un proyecto de ley sobre
Sociedades Profesionales que deseamos se convierta en
una mejora sustancial, tanto de la eficacia de los profesionales
como del servicio prestado al cliente. |