Det Norske Veritas
(DNV) es una fundación independiente sin ánimo
de lucro fundada en Oslo (Noruega) en el año 1864,
con el objetivo de salvaguardar la vida, la propiedad y el
medio ambiente. DNV cuenta con una plantilla de más
de 5.800 empleados y está presente en más de
100 países diferentes. En España, donde opera
desde hace 30 años, tiene oficinas en Barcelona, Madrid,
Bilbao, Cádiz, Algeciras, Cartagena, Las Palmas de
Gran Canaria, Valencia, Vigo y Zaragoza.
Líder mundial en clasificación marítima
de buques, DNV también ofrece servicios de formación
y centra su actividad de certificación en España
en sectores como automoción, seguridad alimentaria,
producto, sanidad y medio ambiente. Cuenta con la acreditación
ENAC para certificaciones ISO 9001 e ISO 14001 y verificación
EMAS.
Afrontando las severas consecuencias del calentamiento global
del planeta, el cambio climático se ha revelado como
un asunto de vital importancia a nivel internacional. La entrada
en vigor del Protocolo de Kyoto el pasado 16 de febrero ha
dado un nuevo impulso a sus llamados “mecanismos flexibles”.
De entre ellos, los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL)
ofrecen créditos a países o compañías
industrializados para financiar proyectos en países
en vías de desarrollo que eviten la emisión
de gases de efecto invernadero. De esta manera, los impulsores
de estos proyectos tienen mas fácil cumplir sus compromisos
para reducir las emisiones locales.
Ricardo Álvarez, auditor jefe y responsable
del Departamento de Cambio Climático de DNV España
Como auditores externos ¿cuál sería
el análisis de la empresa española?
Con una experiencia de casi 150 años, hemos acumulado
un amplio conocimiento sobre todo tipo de empresas, desde
multinacionales hasta microempresas de los mas variados sectores.
Esto nos ha permitido detectar en los últimos años
- y ya en todos los sectores, incluido cada vez más
el de servicios - un creciente interés en desarrollar
sistemas para definir los métodos de trabajo y de ese
modo ser capaces de medir las prestaciones de las empresas
en materia de calidad e impacto medioambiental.
¿Sufre de alguna carencia en alguna de sus
áreas por encima de las demás?
Aunque está creciendo el interés por el cumplimiento
de las normas, hemos detectado una clara falta de conocimiento
sobre los requisitos legales de cada área de actividad,
y muchas empresas no son capaces de demostrar periódicamente
el cumplimiento de estos requisitos. A esto se añade
que las exigencias son cada vez mayores, sobre todo desde
la reciente entrada en vigor del ya ratificado Protocolo de
Kyoto, y con la Directiva Europea de Comercio de Emisiones,
a las que hay que añadir, dentro de la normativa nacional,
el Plan Nacional de Asignación de Emisiones (PNA).
Todo este marco legislativo hace que se deriven una serie
de limitaciones como son las referentes a los derechos de
emisión de CO2, y unas obligaciones como las de verificar
cada año el volumen de estas emisiones. Es en este
ámbito de la verificación donde DNV, como tercera
parte independiente, puede ofrecer toda su experiencia y sus
servicios, a través de nuestro método propio
Risk Based Certification™.
¿Cómo definiríamos el método
Risk Based Certification™?
Sabemos que las empresas certificadas esperan obtener un valor
añadido de una auditoría externa. Por eso desde
DNV ofrecemos este nuevo enfoque diferenciado en el que invertimos
el tiempo de auditoria en identificar junto al cliente sus
áreas de importancia, y cuáles de éstas
están relacionadas directa o indirectamente con los
objetivos de su negocio.
Merece la pena insistir en que éste es un valor añadido
de DNV a sus auditorías, que además de revisar
todos los requisitos de las normas que se quieren obtener,
relacionan los hallazgos producto de esta auditoría
con las áreas de interés definidas, valorando
dónde hay más riesgo para el cliente. Este enfoque
vale para cualquier norma de las que habitualmente demanda
el mercado (9001, 14001, 9100, OHSAS, etc…)
Además, la legislación española menciona
la obligación de hacer un análisis estratégico
y de procesos para identificar los riesgos principales en
la toma de datos (incompletos, no trazables o faltos de coherencia)
y en los controles de las emisiones, teniendo en cuenta además
las posteriores multas que pueden acarrear todas estas carencias.
Éste es un enfoque que llevamos ya mucho tiempo proponiendo
desde DNV y creemos estar preparados para afrontar este reto
clave para el siglo XXI.
Risk Based Certification™ es una marca registrada de
Det Norske Veritas A/S
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