¿Unos kilitos
de más? ¿Aquella celulitis que no desaparece?
¿Preocupada con su aspecto? ¡Ojalá existiera
alguna forma de pasar menos tiempo en el gimnasio para deshacerme
de todo esto! Si es usted mujer….¿Cuantas veces
ha tenido pensamientos como estos?
La historia de Curves comenzó así, cuando hace
dos décadas, Gary Heavin empezó a desarrollar
un método que permite satisfacer las necesidades de
ejercicio de las mujeres con poco tiempo para si mismas. 
Habitualmente, la familia, el trabajo, los hijos, y obligaciones
de todo tipo, limitan en gran manera el tiempo que una mujer
de hoy, tiene para cuidarse a si misma. Curves ofrece un sistema
de ejercicio en sesiones de solo 30 minutos, un mínimo
de 3 veces por semana, para conseguir mejorar todo aquello
con lo que sus clientas no están conformes.
“Las mujeres españolas son muy exigentes. Aquí
no existe diferencia con el resto de Europa, dice Roberto
Rodríguez. Él es el responsable de Curves International
of Spain, filial de la marca americana que, hace cuatro años
abrió el primer fitness center de la marca en España.
Con mas de 90 centros vendidos en nuestro país , el
Director General de Curves en España , tiene una buena
base para afirmar que “todas nuestras clientas quieren
mejorar su salud” y obtener “una figura más
firme y esbelta”. Quieren sentirse más atractivas
para si mismas, y…. para otras personas. Y adelanta:
“Es aquí donde nosotros somos especiales. Somos
un gimnasio con un fuerte componente estético. Nuestro
sistema de entrenamiento en sólo treinta minutos les
da el entrenamiento total que ataca las zonas del cuerpo que
ellas quieren mejorar”. En España, Roberto Rodríguez
ya dirige la mayor red de Centros de Fitness, lo que le confiere
la legitimidad para afirmar que “cuando una mujer se
inscribe en un centro Curves, se da de alta en un centro donde
sabemos muy bien lo que ella busca”.
Preguntado sobre si existe alguna diferencia entre los objetivos
de las mujeres en distintas partes de nuestro país,
nos contesta: “Ésa es una de las cosas más
curiosas, no hay diferencia ninguna. Ni en Cataluña,
ni en País Vasco, ni en Andalucía, ni en Portugal,
ni en Italia. Las mujeres tienen las mismas necesidades, los
mismos objetivos: más salud, más belleza y mejor
imagen”. Por eso, “creo que podremos decir que
trabajamos con un publico, realmente, global”.
Mediterranización al 5%
En el continente europeo, Curves está
presente en Inglaterra, Irlanda, Portugal e Italia. Después
del verano empezarán las ventas en Francia, Grecia
y Alemania. Para Curvas, la diferencia entre el mercado europeo
y el americano (EE.UU. y Canadá), “básicamente
está en la forma en que nos comunicamos con nuestras
clientas dentro de los centros”. Mayor amplitud en los
horarios de funcionamiento y el hecho de que las “clientas
estén acostumbradas a una forma de hacer ejercicio
con un componente de diversión y atención muy
alto” constituyen las diferencias que obligan a una
“mediterranización” del concepto.
“Simplemente tuvimos de adaptar la forma de vender nuestros
servicios”, pues la forma de funcionar es 95% compatible
con la americana”. El “ajuste” pasó
por un periodo de aprendizaje a lo largo del primer año
, y por los 10 millones de dólares (a nivel mundial)
invertidos este año en la imagen de marca. El éxito
en América prueba que la exclusividad femenina de sus
fitness centers tiene sus ventajas: “Ningún hombre
va a criticar la forma o el tamaño de sus cuerpos”
y las mujeres “se sienten bien porque no hay presión,
sólo ejercicio… y muy divertido”
Sólo el 20% de las mujeres practica deporte con regularidad,
de las cuales el 90% tiene menos de 28 años. “Nos
dedicamos, principalmente al otro 85%”, mujeres muy
ocupadas, a quien “ofrecemos un sistema muy eficiente
para perder peso ó mantenerse en forma, de una forma
rápida y efectiva”.
Para ello Curves busca franquiciados “extrovertidos”
– hombres o mujeres – “con buen sentido
comercial y dispuestos a representar al líder mundial
en su zona”. No se exige que el propietario tenga experiencia
deportiva (que puede ser aportada por los empleados) , dado
que los franquiciados serán formados en todos los sistemas
de la cadena, pero “exigimos que comprendan que su misión
más importante es la dedicación completa, de
modo que los objetivos de sus clientes sean también
sus objetivos”, dice Roberto Rodríguez.
El precio de la franquicia, esta pensado para que sean muchas
las personas que puedan convertirse en propietarios de un
Curves Fitness Center (40.000 Euros) . También , es
posible que dueños de otros gimnasios que no estén
funcionando muy bien, puedan seguir utilizando su infraestructura
para unirse a nuestra red de franquicias. Solo se necesitan
unos 200 metros cuadrados.
En el libro Guinness de los Records
A los 30 años Gary Heavin tuvo que recomenzar
su vida, después de haber sido propietario de 7 fitness
centers a partir de la compra de un fallido health club en
Houston. Con la ayuda de su esposa, Diane, retornó
a la actividad con la apertura del primer Curves for Women,
en Texas, en 1995.
Curves se convirtió en la aplicación de un concepto
de fitness con sesiones de 30 minutos que, al cabo de 12 meses
ya tenía una dimensión de 250 centros.
Acabó el segundo año de actividad con 750 y
el tercero con mas de 1.000 centros. Fue en 1995 cuando el
matrimonio Heavin optó por franquiciar el negocio.
La revista norteamericana Entrepeneur Magazine concede a Curves
el segundo puesto (detrás del gigante de la restauración
Subway) por tercer año consecutivo en el ranking de
las mejores 500 franquicias que publica cada año (Franchise
500 ).
Desde que el concepto salió de Norteamérica,
en el 2000, la marca ha continuado siempre a subir en el codiciado
top de las franquicias. Del 42º lugar en 2000, ascendió
al 24º en el año siguiente, para conseguir el
tercer puesto del podium en 2002. Este ritmo de crecimiento
valió a Curves la entrada en el Libro Guiness de los
Records: “The world’s largest fitness center franchise”
(la mayor franquicia de fitness centers del mundo).
Los más de 7000 centros constituyen, para su creador,
la prueba del éxito de una red de centro que crece
con paso firme, basando su éxito en el boca-a-boca
de sus clientes.
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