Sabela Mourelle atiende
a un segmento de la población femenina que demanda
moda en tallas a partir de la 46. Mujeres que se suelen sentir
excluidas de los canales de la moda por su necesidad de prendas
grandes, pero que agradecen cuando un fabricante, como Sabela
Mourelle, cuenta con ellas y pone a su alcance prendas con
las que sentirse bien vestidas y a plena moda.
Sabela Mourelle no descuida ni el diseño, ni los materiales.
La firma cuenta con un grupo de profesionales enteramente
dedicado a crear nuevos diseños, para que así
el mercado no se vea invadido por una repetición monocorde
de modelos estandarizados. Los modelos Sabela Mourelle están
inspirados en tendencias de moda internacional, una moda actual
e innovadora para un tipo de mujer que también la necesita
y le gusta vestirla. El resultado es un amplio catálogo
de artículos y prendas capaces de satisfacer las preferencias
más personales de todas sus clientas, lo que permite
a la empresa crecer un poco más cada día.
Un éxito derivado de la calidad y la
especialización
La especialización en cualquier industria es generalmente
equivalente a éxito, y es ahí dónde reside
buena parte del que viene consiguiendo Sabela Mourelle a través
de sus franquicias. Desde sus orígenes la empresa ha
experimentado un crecimiento constante, y hoy está
posicionada entre las primeras del sector.
De las estadísticas se desprende que el 43,5% de la
población utiliza una talla de la 46 en adelante. Todas
esas personas constituyen el mercado sobre el que se afianza
Sabela Mourelle: clientes que además no tienen muchas
oportunidades de encontrar artículos a su medida y
a un precio razonable.
Para ellos, Sabela Mourelle ofrece un artículo muy
competitivo en cuanto a calidad y precio, abasteciendo a su
cadena de franquicias de todo aquello que el mercado demanda
(ropa, complementos, lencería, baño, etc...),
siempre cuidando la calidad de los tejidos y la confección
de la prenda. Con todos estos componentes Sabela Mourelle
consigue que sus franquiciados obtengan los máximos
beneficios posibles y amorticen su inversión en un
corto período de tiempo.
Franquicias que crecen en un mercado falto
de atención
Sabella Mourelle crea moda para un mercado amplio, el de
tallas grandes, un mercado en auge y a grandes rasgos sin
atender, algo de lo que se benefician las franquicias de la
firma, que tienen de entrada mucho a su favor para salir adelante.
En una primera fase de contacto, como respuesta al interés
de un posible franquiciado hacia las franquicias Sabela Mourelle,
un equipo de profesionales altamente cualificados y preparados
proporcionan un asesoramiento global en todas las áreas
a tener en cuenta a la hora de poner en marcha el nuevo negocio,
contrastando con el interesado todos los factores que sean
determinantes para la consecución del proyecto.
Posteriormente, y de forma paralela a la implantación
del nuevo franquiciado, la empresa pone a su disposición
la formación inicial del nuevo centro franquiciado,
en la que se va a transmitir toda la experiencia de la firma,
así como el tipo de línea de gestión
y actuación para llevar a cabo una correcta comercialización
de las colecciones que se pondrán a la venta.
Esta formación se realiza en la propia tienda del franquiciado
con el objeto de proporcionar una capacitación práctica
y supervisada de todos los procesos de actuación, que
se engloban en distintas áreas.
Inversión a realizar por parte del franquiciado es
variable (en torno a 42.000 euros) y está en función
de las dimensiones del local en el que se creará la
tienda Sabela Mourelle y de su estado, que precise más
o menos rehabilitación. En todo momento, el franquiciado
contará con un equipo de profesionales que le asesorarán
a la hora de adaptar y decorar su establecimiento buscando
siempre una imagen uniforme y equilibrada. El objetivo es
conseguir una tienda joven, dinámica y moderna, siguiendo
la línea corporativa de la firma, para que el cliente
se sienta en un ambiente agradable acorde con las últimas
tendencias en cuanto a interiorismo comercial.
Sabela Mourelle distribuye los artículos en los puntos
de venta en régimen de franquicia, eliminando de esta
forma intermediarios y consiguiendo poner el producto a un
precio asequible al consumidor. La dotación de artículos
la elige el propio franquiciado, de esta forma se puede dimensionar
el tipo de mercancía y el estilo a la medida de cada
centro, teniendo en cuenta tanto su zona geográfica
como el perfil de su clientela. Toda la red de la franquicia
goza de una imagen corporativa y de una dinámica de
precios que marca el franquiciador, siendo el margen comercial
del 100%.
El hecho de ser conocedores tanto del sector de la franquicia
como del sector textil (Sabela Mourelle es fabricante), todo
ello aplicado a la moda femenina en tallas grandes, permite
a la firma dar asistencia a sus franquicias con un trato profesional
y directo, lo cual contribuye a crear lazos de confianza y
comunicación dando como resultado una asociación
entre franquiciado y franquiciador encaminada al éxito.
Los profesionales de la firma se encargan de transmitir al
franquiciado el know how de la empresa junto con los conocimientos
de la misma marca para que el franquiciado tenga éxito,
pues el suyo es también el de Sabella Mourelle.
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