| Hasta ahora, una
reparación de pintura en un vehículo se solucionaba
siguiendo básicamente dos estrategias: la primera de
ellas consiste en pintar la pieza entera, lo que supone un
alto coste y la inmovilización del coche en el taller;
la segunda se basa en el retoque de la zona dañada
con un pincel, con lo que se consiguen pésimos resultados.

Si nos referimos a daños en la tapicería (asientos,
alfombras, paneles de puertas y techo) y en las piezas plásticas
de los automóviles (parachoques, salpicaderos, paneles
interiores), los problemas se agravan, ya que las técnicas
tradicionales ofrecen acabados de baja calidad que obligan
al reemplazo de la pieza estropeada.
Smart Repair, la mejor alternativa
Siendo esto así, no es de extrañar
que Smart Repair, la alternativa más innovadora y eficaz
en reparaciones leves a automóviles, venga cosechando
éxitos en más de una decena de países,
como EE.UU, Reino Unido, Australia, Canadá, Sudáfrica,
Dinamarca, Suecia, Alemania, Finlandia, Israel, Brasil, Noruega,
Países Bajos y ahora, España, reuniendo a más
de 2.600 empresarios en todo el mundo.
Groso modo, un técnico Smart con la formación
adecuada, es capaz de reparar daños superficiales de
pequeña a mediana envergadura:
- en chapa y pintura: rasguños, arañazos, abolladuras
y pequeñas oxidaciones.
- en piezas de plástico como parachoques, salpicaderos,
rejillas, retrovisores, etc.;
- quemaduras, cortes, agujeros y desgaste en el cuero, vinilo
o en las partes de tela de la tapicería.
- chinazos y grietas en los parabrisas.
- pequeños daños en las llantas de aluminio.
En Smart Repair, la única empresa del ramo certificada
con el sistema de calidad ISO 9001 y medioambiental ISO 14000,
todas estas reparaciones se realizan mediante el empleo de
herramientas especiales, diseñadas para la aplicación
de pinturas y productos exclusivos de la franquicia. En función
de la técnica utilizada y del tipo de daño a
reparar, se precisa de 10 minutos a 8 horas para terminar
una reparación. Con este ajustado margen de tiempo,
cualquiera de las reparaciones de Smart Repair se puede realizar
en un día, con la ventaja que esto supone para el cliente.
Smart Repair franquicias
Un estudio elaborado por Cesvimap, compañía
especializada en estudios sobre costes de accidentes automovilísticos,
revela que en España el 20% del parque móvil
se siniestra y que, de todos esos accidentes, el 80% implica
pequeños daños: un segmento que enmarca el campo
de trabajo de Smart Repair.
Con un buen porcentaje de mercado a cubrir, las franquicias
Smart Repair constituyen una gran oportunidad de negocio rentable
y sencillo de llevar a cabo. La inversión inicial es
relativamente baja (e torno a 40.000 euros) y, según
el modelo adoptado, requiere pocos gastos fijos, reduciendo
así el riesgo comercial. Además, el apoyo constante
del franquiciador central ayuda a evitar errores en el negocio.
A su favor, el franquiciado tiene además el hecho
de que las técnicas de reparación son fáciles
de aprender y su aplicación es sencilla, por lo que
no deberá invertir años para ser un buen técnico.
Smart Repair imparte cursos intensivos de formación,
de manera que en un periodo de entre 2 y 4 semanas, cualquier
persona con empeño puede realizar todas las reparaciones
de la gama de Smart Repair. En cualquier caso, si el franquiciado
cree que esta preparación es insuficiente, o que necesita
mejorar en alguna área especifica, Smart Repair prorroga
su formación gratuitamente hasta que se sienta seguro
con todas las técnicas.
¿Por qué Smart Repair se centra
en las reparaciones de pequeños daños?
Pues simplemente porque resulta más rentable.
La rotación y la dinámica de reparaciones y
los elevados precios en relación con el tiempo necesario
para realizar cada reparación, conforman los pilares
sobre los que se apoya la altísima rentabilidad de
las franquicias de Smart Repair. La empresa dirige su actividad
a un segmento de mercado, el de los daños pequeños,
que los talleres tradicionales no tocan porque no les resulta
rentable con sus métodos tradicionales. Sus principales
clientes son compañías de seguros, concesionarios
de coches y particulares.
Otro aspecto a tener en cuenta es que, con el método
Smart Repair, la probabilidad de cometer errores disminuye
notablemente ya que los procesos se simplifican, la mano de
obra se reduce y se requiere un menor número de empleados.
Estos hechos, en su conjunto, reducen la cuantía, no
sólo de la inversión inicial, sino también
la de los gastos de mantenimiento del negocio una vez establecido.
Pero la idea más importante radica, posiblemente, en
que se crea una nueva imagen, la de especialista en reparaciones
de daños pequeños, bien diferenciada de la que
tiene la competencia.
Si a estas alturas ya se plantea apostar por las franquicias
Smart Repair, sepa además que su paquete inicial incluye
todo lo que, como franquiciado, necesita para arrancar el
negocio y realizar las reparaciones: 300 productos diferentes
y un modelo de negocio y de gestión; un método
para lanzar la franquicia y mantenerla de forma eficaz; y
una consultoría permanente por parte de Smart Repair.
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