| Desde
su fundación en 1999 ¿Cómo ha evolucionado
FUNDOSA Teleservicios?
Comenzamos desarrollando webs y ofreciendo servicios
telemáticos. Después pasamos a encargarnos
de la organización, los servicios, el diseño,
el desarrollo, el hosting y los contenidos de una web
cofinanciada por Fundación ONCE y fodos Europeos
dirigida a al colectivo de discapacitados, www.discapnet.es,
esta web nació con el objetivo de fomentar la
presencia en Internet del sector de la Discapacidad
y mejorar su integración social y laboral. El
desarrollo de Discapnet se convirtió en nuestra
actividad principal hasta que conseguimos su consolidación
en 2001. A partir de este momento, ampliamos nuestra
oferta de negocio incorporando servicios como el de
consultoría y auditoría de accesibilidad
y usabilidad, y desarrollo de proyectos de e-business,
e-learning y Business Intelligence. Somos una empresa
social y económicamente rentable.
¿Esto quiere decir, por tanto, que ofrecen a
otras empresas los mismos niveles de accesibilidad que
aplican en www.discapnet.es?
Sí, nuestra motivación es ofrecer a cualquier
empresa que acude a nosotros la posibilidad de tener
una web tan accesible como el portal www.discapnet.es.
El 70 por ciento de la plantilla de FUNDOSA Teleservicios
son personas con discapacidad, y eso nos permite conocer
de primera mano los problemas de accesibilidad y las
mejores soluciones para resolverlos; además Teleservicios
es la única empresa en España que participa
en los organismos internacionales y europeos que establecen
los criterios de accesibilidad. Pero, aunque ésta
es una de nuestras áreas de negocio más
importante, también desarrollamos una actividad
de consultoría para la implantación de
negocios electrónicos así como herramientas
de creación propia para la formación on-line.
¿En qué se diferencia una web accesible
de otra que no lo es?
A simple vista, básicamente en nada. Su diseño
y apariencia así como la distribución
de contenidos es exactamente igual a la de cualquier
otra web que circula por Internet. La diferencia radica
en que si un discapacitado accede a ella, puede navegar
sin problemas. Por ejemplo, para un ciego, que se sirve
de un navegador especial de voz, una web accesible es
aquella que incluye un sistema de etiquetado de los
elementos no textuales (imágenes, enlaces gráficos,
marcos, etc.) que permite que el navegador de voz le
informe de cuál es la función que realiza
ese elemento o le lea la información que contiene.
Una web accesible también permite la visualización
con diversos tamaños de letra y combinaciones
de colores (algo esencial para las personas con disminución
de la capacidad visual) y la navegación por teclado,
pues no sólo a los ciegos, sino también
a muchas personas con problemas de movilidad en los
miembros superiores les resulta imposible utilizar el
ratón.
¿Consideras que los discapacitados reciben
la atención necesaria por parte de las instituciones
gubernamentales?
Sí, el gobierno nos apoya, pero todavía
queda mucho por hacer. Por ejemplo, existe una ley que
obliga a las empresas con más de 50 trabajadores
a que un 2% de su plantilla esté compuesta por
trabajadores con discapacidad. El problema es que muchas
veces no se cumple esta obligación, por desconocimiento,
por desinterés o porque, en ocasiones, el tipo
de actividad que desarrollan las compañías
o la dificultad para encontrar trabajadores con discapacidad
con una perfil específico lo impiden. Por eso
es importante hacer una labor conjunta: El gobierno,
fomentando el cumplimiento de las leyes y penalizando
cuando no se cumplen; las empresas, adquiriendo conciencia
de la situación de este colectivo, y las instituciones
como la nuestra, trabajando por una formación,
cualificación y accesibilidad cada vez mayores.
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