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d-company:
Porque hay otra manera de hacer las cosas...
Cuando las cosas cambian es siempre porque antes ha
habido alguien dispuesto a romper patrones y a marcar
la diferencia. En el ámbito de la organización
de eventos, ese “alguien” es el equipo humano
de d-company, una compañía especializada
en incentivos, presentaciones de productos, reuniones,
convenciones y todo tipo de eventos corporativos, que
tiene en su creatividad y en sus propuestas innovadoras,
buena parte del secreto de su éxito.
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| d-company
simboliza un nuevo enfoque en la organización
de eventos de empresa. La compañía nació
en Barcelona en el año 1996 para cubrir la gestión
de uno de los primeros eventos internacionales celebrados
en la Ciudad Condal. A ese primer evento le siguió
un segundo y después un tercero, lo que le llevó
a crear una estructura firme y a decidirse por continuar
adelante, abriéndose camino en su sector. 
Desde entonces, d-company se ha ganado la confianza
de múltiples agencias y empresas, principalmente
extranjeras, para la organización de sus eventos
en España. Desde incentivos de 12 personas a
presentaciones de producto con 9000 asistentes. En d-company
no hay límite. La clave de su éxito está
en el concepto, en saber elegir el lugar, en su acierto
al materializar sus ideas, en su creatividad y en su
capacidad para ajustarse a los gustos, presupuestos
y requerimientos de cada cliente.
Eventos organizados con los cinco sentidos
En d-company cada evento se concibe como único,
algo que forma parte del compromiso de esta empresa
con sus clientes. Explica Helena Holmström, Gerente
de d-company que “lo menos que puede pedir el
cliente a cambio de la inversión que realiza
en su evento, es que sea diferente. Que debe estar perfectamente
organizado ya se sobreentiende, lo importante es además
que le motive y tenga capacidad para emocionarle”.

Con estos objetivos, está claro que d-company
organiza sus eventos poniendo en ello los cinco sentidos
y, como apunta Helena, generalmente también el
sexto. No es extraño por tanto que en algunas
de sus tarjetas de visita se adivine la silueta de un
ojo, en otras de una boca, de una mano... son detalles
que, al fin, constituyen una muestra de su declaración
de intenciones.
Con un equipo joven y multicultural preparado para atender
al cliente en diferentes idiomas, d-company trabaja
cada evento al detalle. Conscientes de que es difícil
sorprender en el ámbito de los eventos, ellos
no sólo lo intentan sino que lo consiguen. Son
capaces, como ya han hecho, de convertir un emblemático
edificio barcelonés en un salón de los
años 20, con cabaret y gángsters incluidos,
y todo por ganarse la satisfacción del cliente,
por entretenerle y por buscar el sentido lúdico
a cada evento. Huir de lo típico y aportar siempre
algo más: ése es el objetivo y, de momento,
en d-company es siempre un objetivo cumplido.
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