| ¿Cuándo
inició su andadura IMP?
Eduardo Moreno: Con su denominación actual como
sociedad limitada, la empresa se creó en octubre
del año 2000. Sin embargo, sus orígenes
reales se remontan al año 1988, cuando constituimos
una asociación médica denominada JBLL,
S.C.P.
¿Qué servicios presta la empresa
en la actualidad?
Marta Rodríguez: Prestamos asistencia sanitaria
principalmente en las especialidades de Medicina Interna
y Medicina de Familia, tanto a nivel hospitalario como
ambulatorio. En este sentido, contamos con un equipo
integrado por 30 médicos agrupados que prestan
servicio en tres centros hospitalarios y siete centros
de atención primaria de carácter privado.
Esto, en la práctica, significa que nuestros
proveedores son hospitales, aseguradoras de salud y
pacientes privados y estos últimos son, al mismo
tiempo, nuestros clientes.
¿Qué diferencia a IMP de sus
competi-dores?
M.R.: Nuestra experiencia como médicos y, al
mismo tiempo, como gestores de la medicina que realizamos
es amplia y dilatada. Somos pioneros en esta modalidad
de servicio y hemos conseguido, a día de hoy,
un alto grado de satisfacción a todos los niveles:
por parte de los pacientes a los que atendemos, de las
entidades que contratan nuestros servicios y, por último,
de los profesionales que realizamos esta labor.
¿Cómo definirían la filosofía
de trabajo de IMP?
M.R. En la tarea asistencial, asumimos un alto grado
de responsabilidad, puesto que, como es propio de nuestra
actividad, nos hacemos cargo del paciente de una forma
integral. Procuramos resolver sus síntomas y
sus problemas con una visión global, lo que significa
atender la sintomatología, sus necesidades y
sus entorno laboral, familiar y personal. De hecho,
en la mayoría de las ocasiones considero mi consulta
más como una consultoría médica,
puesto que contemplamos todas las variables de cada
paciente.
E.M.: Seguimos al paciente en un mismo marco de espacio-tiempo,
puesto que lo visitamos en la consulta y, si el problema
lo requiere, el mismo médico le ingresa, le atiende
en el hospital y continúa su posterior control
de forma ambulatoria.
A nivel organizativo, ¿cómo están
estructurados?
M.R.: La estructura del equipo está jerarquizada
siguiendo unos patrones muy similares a la estructura
de la medicina pública. Realizamos una labor
de formación continuada, practicamos la docencia
(tenemos un convenio con la facultad de medicina de
Puebla, en México, para la formación de
Rotatorios), efectuamos sesiones clínicas, participamos
en los diferentes comités hospitalarios (ética
asistencial, infecciosas, farmacia, evaluación
asistencial...), en estudios de salud y en diferente
congresos nacionales y comunitarios.
¿Qué objetivos de futuro se ha
planteado la empresa?
M.R.: Tal como está en la actualidad la sanidad
en Catalunya es difícil planificarlo. Hoy en
día hay una falta de médicos y el fenómeno
de la inmigración ha producido un aumento de
la población con cobertura sanitaria pública.
Nosotros, que nos movemos únicamente en el sector
privado, demandamos que se reconozca la calidad y el
servicio que la sanidad privada presta a la sociedad
puesto que, salvo en el ámbito de la investigación,
estamos en un nivel similar a la pública y mejor
en algunos aspectos como en las exploraciones complementarias
y ausencia de listas de espera. Por todas esas razones,
queremos seguir trabajando en un nivel de estructura
similar al actual, que ronda los 92.000 procesos anuales
en Barcelona.
E.M.: Por otra parte, estamos a punto de poder constituir
una fundación para la investigación y
no descartamos, a medio plazo, ampliar la docencia que
actualmente ofrecemos en México con la Universidad
de Barcelona. |